Acusan a varios ministros galos de acudir a fiestas clandestinas

Una televisión graba con cámara oculta a los políticos en veladas sin respetar las normas de seguridad

04.04.2021 | 23:41

parís – El Gobierno francés prometió ayer que no habrá impunidad contra los ministros acusados por un programa de televisión de participar en cenas y fiestas clandestinas celebradas en lugares exclusivos de París sin respetar las normas de seguridad.

La cadena M6 inició la polémica tras una investigación con cámara oculta difundida esta semana en la que un organizador de esas veladas admitía que en las mismas habían participado miembros del Ejecutivo.

Ayer, la etiqueta #OnVeutLesNoms (#QueremosLosNombres) se convirtió en tendencia en Twitter y los internautas pedían conocer quiénes son y exigían su futura dimisión.

"He solicitado al prefecto de Policía de París que compruebe la veracidad de los hechos para que, si son ciertos, persiga a los organizadores y a los participantes de esas cenas clandestinas", dijo el ministro del Interior, Gérald Darmanin.

La Policía contestó con otro mensaje donde señaló que se abrió una investigación.

Por su parte, la ministra delegada de la Ciudadanía, Marlène Schiappa, añadió que si se comprueba que algún integrante del Ejecutivo formó parte de esos encuentros no tendrá privilegio alguno. "Si ministros o diputados se saltaron las reglas, es necesario que haya multas y que sean sancionados igual que cualquier otro ciudadano", recalcó a la emisora de radio Europe 1.

Las imágenes difundidas muestran cómo en esas citas no se respetan las restricciones sanitarias en vigor.

"Una vez que cruzas la puerta no hay covid. Queremos que la gente se sienta cómoda. Esto es un club privado. Queremos que la gente se sienta como en casa", indica una de las personas interrogadas, que recalcó que la mascarilla tampoco es obligatoria para el personal que trabaja en ellas.

La polémica empieza a crecer en pleno inicio del tercer confinamiento en un año que afecta a todo el país para frenar el avance de la pandemia, que desde marzo provocó 96.493 muertos, según cifras del pasado sábado, y unos 4,7 millones de positivos.