La Eurocamara necesita 230.000 millones más

La UE encara una larga y ardua cumbre para negociar su presupuesto

Hoy comienza la batalla entre países 'frugales' y los 'amigos de la cohesión'

20.02.2020 | 01:13
El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli.

Bruselas – La negociación del Marco Financiero Plurianual 2021-2027 no puede llegar más enrocada a la cumbre de líderes europeos destinada a desenredar este entuerto. Ahora llega el turno del Parlamento Europeo y su presidente David Sassoli, que ha reclamado al Consejo Europeo una propuesta "más ambiciosa" y ha concretado la cifra de la discordia: la Eurocámara necesita 230.000 millones de euros más. Las posiciones no pueden ser más enfrentadas. A un lado, Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca, los cuatro frugales –después de que Alemania abandonara el barco en las últimas semanas–, anclados en una aportación nacional del 1% del Producto Nacional Bruto (PNB) de los Estados miembros. Enfrente, los amigos de la cohesión, sin una propuesta definida pero partidarios de, al menos, mantener los fondos actuales para la Política Agraria Común (PAC) y las Políticas de Cohesión. Y, en medio de todo, Charles Michel, presidente del Consejo, capaz de proponer una solución dispuesta a enfadarlos a todos.

Las negociaciones del Marco Financiero Plurianual (MFP) 2021-2027 se antojaban bastante complicadas a poco más de 24 horas para que diera comienzo la cumbre de líderes europeos que, en teoría, debería sentar las bases del techo de gasto de la Unión Europea para los próximos siete años. Pero incluso aunque en el último instante se obre el milagro y se alcance un consenso, el MFP no tiene consigo todas para salir adelante.

En las dos últimas semanas, el Parlamento Europeo ha iniciado una ofensiva para tratar de reconducir unas negociaciones que, hasta el momento, han discurrido muy lejanas de las preferencias del hemiciclo comunitario. De hecho, la negobox puesta sobre la mesa por Charles Michel fija en el 1,074% del PNB la aportación de las capitales y sitúa en aproximadamente 1,094 billones de euros el techo de gasto del club de países euros. Unas cifras situadas a años luz del 1,3% propuesto por el Parlamento Europeo, que se traduciría en 1,324 billones de euros para los próximos siete años.

Sassoli no se mueve Un número del que David Sassoli no se baja. "En este momento, nos separan 230.000 millones de euros", explicó este martes a través de un comunicado el presidente de la Eurocámara, quien añadió que, tras dos reuniones con Michel, continúan "lejos de una propuesta aceptable" y espera que el Consejo rectifique "su propuesta actual por una más ambiciosa que permita iniciar las negociaciones".

De hecho, la semana pasada, el socialista italiano ya avisó de la posibilidad de "rechazar" el MFP, anticipando un posible choque institucional. "Queremos llegar a un acuerdo con el Consejo, sin embargo, si se niegan a modificar su posición y no aceptan la propuesta del Parlamento, llegaremos hasta el final y rechazaremos el nuevo presupuesto plurianual de la UE", advertía Sassoli.

El Parlamento Europeo será el encargado de refrendar cualquier acuerdo alcanzado por los líderes europeos esta misma semana, o en las siguientes. Una posibilidad que fuentes de la institución "no dan por garantizada" y frente a la que aprovechan para recordar los tensos momentos vividos el pasado verano, cuando Ursula von der Leyen logró ser elegida jefa de la Comisión por un margen de solo 9 votos entre los 751 eurodiputados.

Además, desde el hemiciclo comunitario, tratan de reducir el pánico frente a un posible bloqueo de las negociaciones, e insisten en que si no se alcanzara un acuerdo antes de finalizar el año, se produciría una renovación automática de las cuentas actuales que incluso les resultaría más beneficiosa que los términos actuales de la negociación.

Una teoría que, por otro lado, han desmentido fuentes comunitarias, que han señalado que los programas europeos funcionan a partir de "una base legal", y que si esta expira, "no se puede gastar dinero". En los últimos días se observa además una cierta afinidad entre Comisión y Consejo, que podría ayudarles a crear un frente común en la negociación. La propuesta de Michel "es un buen punto de inicio para las negociaciones", reconocían estas mismas fuentes esta semana, en el que parece, hasta el momento, el único atisbo de avance de cara a la cumbre.