Detenido en Linares tras confesar haber matado a una mujer

Dos operarios de recogida de basura encontraron el cuerpo de la víctima con signos de violencia junto a un contenedor

04.02.2021 | 00:55
La Policía Judicial tras salir de la vivienda del detenido. Foto: Efe

Jaén – Un hombre de 43 años fue detenido ayer en Linares (Jaén) tras confesar haber matado a una mujer cuyo cadáver fue hallado con signos de violencia junto a un contenedor, según fuentes de la investigación.

El cuerpo de la mujer, con evidentes signos de violencia, semidesnudo, con la cara ensangrentada y los brazos levantados como si hubiera sido arrastrada hasta el lugar, fue encontrado a las 03.47 de la mañana por dos operarios de la recogida de la basura, junto a unos contenedores en la calle Baños de Linares, frente a la Plaza de Abastos. Hasta el lugar se desplazaron varias patrullas de la Policía Nacional de Linares, que observaron un reguero de sangre que los condujo hasta el segundo piso de un edificio situado a unas calles de donde se encontró el cuerpo.

Al no recibir respuesta al llamar a la vivienda, los agentes llamaron a los bomberos para que abrieran la puerta, encontrando dentro de la vivienda al detenido, que llevaba aún el abrigo y tenía manchas de sangre en los pantalones.

El hombre les confesó que él la había matado porque lo estaba amenazando y extorsionando, y niega que tuviera ninguna relación sentimental con ella, por lo que, en principio, no se trataría de un delito de violencia de género, aunque no se descarta nada y se están investigando todas las hipótesis.

En este sentido, la Policía Nacional cree que no existía ninguna relación sentimental entre el detenido como supuesto autor y la víctima, por lo que el suceso se está investigando como un homicidio.

Un portavoz de la Policía Nacional declaró que "los indicios, las pruebas y los testimonios" que están recabando indican que no existía una relación sentimental entre la víctima y el autor confeso.

Un hermano de la víctima declaró que el detenido era amigo de la mujer, pero no mantenían ninguna relación y que es "un hombre muy posesivo", que "la tenía controlada" y estaba obsesionado con ella".

La mujer, madre de dos hijas y un hijo, de 38, 37 y 32 años, era natural de Guarromán (Jaén), pero llevaba años viviendo en Linares.