'Filomena' pierde intensidad pero llega una ola de frío

El aeropuerto de Barajas está ya abierto aunque de forma "muy gradual" y solo para salidas

10.01.2021 | 19:47
Ciudadanos despejan de nieve las calles de los alrededores del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

La borrasca Filomena pierde ya intensidad, y, aunque empiezan a recuperarse carreteras, trenes y aeropuertos en todo el país, el riesgo aún no ha pasado, pues el temporal más fuerte en 50 años dará paso desde este lunes a una ola de frío con temperaturas mínimas de hasta diez grados bajo cero.

El episodio de frío, que la Agencia Estatal de Meteorología prevé hasta el jueves, creará grandes placas de hielo, que es aún más peligroso para vehículos y viandantes.

La situación más complicada se daba hoy en Teruel, pero en otras zonas también muy afectadas por las copiosas nevadas, como Madrid, proseguían las labores para retomar un poco de normalidad.

Desde las 14.00 horas, comenzaron a salir trenes desde Madrid, los primeros hacia Santander, Málaga y Ferrol, y desde las 20.00 horas el aeropuerto de Barajas está abierto para salidas aunque José Luis Ábalos aclaró que la "reapertura completa" será "gradual".


Así lo había anunciado el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, tras una reunión, presidida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del Comité Estatal de Coordinación y Dirección (CECOD) del sistema nacional de Protección Civil.

Sánchez, que ha recibido información detallada sobre la situación provocada por Filomena y de las previsiones para los próximos días, ha subrayado la necesidad de cooperación y coordinación para actuar con la mayor eficacia.

El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska ha indicado, después de la reunión del CECOD, que el riesgo provocado por la borrasca, que ha dejado dos muertos en Málaga, no ha pasado y ha hecho un llamamiento a suspender cualquier desplazamiento en coche que no sea "inevitable".

Ábalos, por su parte, ha dicho que ahora viene la fase más complicada, pues tras despejar las vías de nieve, ahora toca el hielo, por lo que 1.300 máquinas quitanieves están trabajando sin descanso para repartir fundentes que eviten que se congele el pavimento.

Ahora, se intentarán preparar convoyes para que las mercancías retenidas, especialmente medicinas, vacunas y productos de primera necesidad puedan llegar a su destino.

La coordinación entre los ministerios de Sanidad, Interior y Transportes asegurará la llegada a España y distribución por las comunidades autónomas de la nueva remesa de más de 300.000 vacunas de la farmacéutica Pfizer, que se espera recibir este lunes, han indicado Grande Marlaska.

La ciudad de Madrid ha sido una de las grandes afectadas por las copiosas nevadas y su alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha dicho que se están estudiando solicitar la declaración de zona catastrófica para la capital, como consecuencia de los daños, una decisión que tomarán "a lo largo de los próximos días".

Además, aunque ha agradecido la colaboración del Gobierno de la nación con los efectivos que ha enviado de la Unidad Militar de Emergencias (UME), ha pedido más refuerzos.

Grande Marlaska, ha asegurado, por su parte, que la situación en la capital no puede ser calificada como "emergencia de Protección Civil", porque la nevada no ha originado daños en bienes públicos o privados, sino que lo prioritario en la actualidad es garantizar los servicios públicos esenciales.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha comenzado a desembolsar los 11.300 camiones que quedaron retenidos en 127 áreas por el temporal de nieve, aunque siguen las restricciones para los vehículos que tienen como destino la Comunidad de Madrid, según ha informado este organismo.

Varios miles de camiones permanecían bloqueados a primera hora de la tarde y, según ha señalado a Efe el secretario general adjunto de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (Cetm), Dulsé Díaz, "una cosa es que haya dejado de nevar y otra que las carreteras estén practicables".

La patronal ha reclamado al Gobierno "que se haga el esfuerzo máximo" en limpiar las vías principales para que puedan empezar a circular los camiones, pues los transportistas necesitan que se les ayude y apoye, ya que muchos llevan parados cerca de 48 horas y además empieza a "peligrar hasta el estado de algunas mercancías".

Otra de las consecuencias de Filomena ha sido el cierre de centros escolares lunes y martes en Madrid, al igual que los no universitarios en Aragón. La Junta de Castilla y León suspende la actividad lectiva mañana en las provincia de Ávila y Soria y en zonas rurales de Palencia, Segovia, Valladolid y Zamora.

Una de las comunidades más afectadas por los últimos coletazos de Filomena es Aragón, donde, según su presidente autonómico Javier Lambán, ha tenido un serio impacto en la vida de la ciudadanía y en el funcionamiento de los servicios, pero el efecto ha estado "bastante controlado".