Catalunya y Castilla-La Mancha cierran los prostíbulos

Navarra refuerza la vigilancia y explora las vías legales posibles para clausurar los locales de alterne

21.08.2020 | 23:19

barcelona – Castilla-La Mancha y Catalunya han ordenado el cierre inmediato de todos los prostíbulos para hacer frente a los rebrotes de coronavirus, tal y como había solicitado a las autonomías la ministra de Igualdad, Irene Montero.

La consellera de Salud de la Generalitat catalana, Alba Vergés, anunció ayer la modificación de la resolución relativa al ocio nocturno durante la pandemia de coronavirus, que ahora también incluye establecimientos con locales anexos como los prostíbulos.

El consejero de Sanidad del Gobierno de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, también dio cuenta de las novedades del nuevo decreto de medidas, entre las que destacó el cierre de prostíbulos y clubs de alterne, la limitación del aforo en velatorios o la prohibición de comer y beber en el transporte público.

Por su parte, el Gobierno de Navarra estudia vías legales para cerrar este tipo de locales, en línea con la petición del Ministerio de Igualdad. Así lo afirmó ayer el vicepresidente Javier Remírez, quien señaló que la postura del Ejecutivo foral es "claramente abolicionista" y reclamó una prohibición total de la prostitución: "La persecución debe ser, no solo de los proxenetas, que eso ya existe, sino incluso de los propios clientes".

distintas licencias En este sentido, explicó que los prostíbulos no tienen una categoría concreta en el catálogo de establecimientos, por lo que se acogen a las limitaciones horarias que les corresponde a su licencia. Es decir, los que están catalogados como discoteca o sala de fiestas ya están cerrados, mientras que los clasificados como bar o bar especial, pueden abrir hasta las 01.00 horas.

En este contexto, Policía Foral va a intensificar las actuaciones dirigidas a controlar "las expresiones de prostitución" que se producen tanto en los propios locales de alterne, como en pisos privados, "donde existe mucha más dificultad de control".

"Una decisión de cierre como tal, estrictamente de prostíbulos, tiene su dificultad legal", lamentó Remírez, que añadió: "Analizaremos con detalle para exprimir al máximo la capacidad legal de cierre".