EROSKI CONTIGO

Alma en tiempos de alarma

El confinamiento en el mes de marzo trajo consigo cambios repentinos, como la manera en que entendíamos la alimentación. Eroski lo vivió en primera línea y lo cuenta en un trabajo filmado durante la fase más difícil de la pandemia en la que el canal de alimentación ha tenido un papel protagonista

29.05.2020 | 07:35

Los tiempos difíciles son valiosas oportunidades de aprendizaje y a la vez escaparate de los valores intrínsecos, esos que están arraigados en el ADN. Así, el confinamiento con el que nos sorprendía el mes de marzo trajo consigo cambios repentinos, como la manera en que entendíamos la alimentación.

Eroski fue testigo de primera fila de todo ello y desde la línea de fuego combatió contra temores, incertidumbres por lo desconocido y, en suma, frente a una nueva realidad para dar respuesta a sus clientes. Así lo recoge con detalle en un vídeo filmado durante la fase más difícil de la pandemia, que encumbra la colaboración y la confianza como bases en las que se asienta su relación con los clientes, así como con proveedores, productores, agentes sociales, e instituciones. Y ello con honestidad y transparencia, desde la humildad, pero tambien desde el orgullo.

El canal de alimentación se convirtío en uno de los grandes protagonistas y cualquier modelo de previsión saltó por los aires en pocos días. La nueva realidad precisaba respuestas rápidas para atender al consumidor, y tocaba ponerse manos a la obra.


"La sociedad nos necesitaba ahí día a día y esperaba respuestas de nosotros".

A través de los testimonios del personal de los distintos ámbitos de actividad, desde las personas trabajadoras de Eroski en sus diferentes roles, hasta clientes, fabricantes y organizaciones con las que han colaborado durante esta crisis, se va componiendo una experiencia de crecimiento ante la adversidad. Eroski emprendió una lucha contrarreloj, poniendo el foco en lo relmente importante.

Se trata de un trabajo filmado durante la fase más difícil de la pandemia, en la que el canal de alimentación ha sido uno de los grandes protagonistas.
 
A medida que la prevención de la expansión del covid-19 imponía un trepidante cambio de vida para todas las personas, Eroski formó parte de esta transformación a base de valentía y firmeza. La experiencia nunca antes vivida les ha marcado, y por ello se han decidido a compartirla en un trabajo coral tejido con emotivas vivencias y 15 puntos de vista diferentes.

La propia directora de marca y comunicación de la firma, Ainhoa Oyarbide, confirma cómo "el compañerismo, la colaboración, velocidad y aprendizaje se intensificaban de manera exponencial cada día, hasta convertirse en normalidad. Cada instante, cada momento iba hilando una historia que merecía mucho la pena, ser contada".


"Estamos demostrando que somos Eroski como proyecto y estamos orgullosos de ello".

Con el cambio radical y de golpe que sufrió la manera de entender la alimentación, nuestras certezas se tornaron en dudas. Y en este panorama, Eroski percibió desde el primer momento cómo la sociedad "nos necesitaba ahí, cada día".

El vídeo narra el proceso de consciencia y adaptación de toda la organización para ofrecer respuesta inmediata a un problema que jamás nadie había imaginado.
Y más que nunca les demandaba respuestas, como narra en su inicio la historia, que aborda una reflexión conjunta, poniendo de manifiesto los valores que la cooperativa representa: unión, compromiso, trabajo y empatía, entre otros.

Pero si alguna certeza permanecerá de este tiempo, es el espíritu cooperativo, que más allá de una manera de entender el trabajo, es una forma de entender la vida. Que, en un estado de alarma, más que nunca, hay que dejarse el alma.


"Tenemos un cliente que nos debemos a él y lo tenemos tan claro que sufrimos si no lo conseguimos".

ESFUERZOS REFORZADOS


La pandemia del coronavirus ha demostrado como nunca la importancia de la colaboración, de estar unidos y de aunar esfuerzos para responder a las demandas del consumidor, allí donde lo necesite. En esta coyuntura, empresas como Eroski han sabido reaccionar y transformarse en tiempo récord, aun siendo una cooperativa grande. Para ello han reforzado especialmente la actividad en dos líneas de trabajo:

- EJE LOCAL. La política habitual en torno al producto local ha requerido ser proactivos, promoviendo con diferentes gobiernos autonómicos, asociaciones, agrupaciones y sindicatos del panorama productor un Plan Ordenado para ayudar a dar salida a los excedentes de producción del género local. Además, han redoblado los esfuerzos en cerrar numerosos acuerdos que posibiliten a los productores dar salida a los excedentes de sus producciones a un precio justo. Así ha sucedido con la hortaliza local en Euskadi (lechugas, tomates, acelga, pimientos, kale y demás variedades) a través de la Cooperativa Barrenetxe, la patata de Álava por medio de un acuerdo con Udapa, y la colaboración con ganaderos vascos de cara a canalizar su excedente de producción de cordero lechal a través de Harakai (proveedor habitual). En paralelo han firmado un acuerdo con el cordero de Navarra del que son beneficiarios 100 ganaderos navarros y otro con el sindicato UAGN (Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra) con el objetivo de ayudar a la comercialización de partidas de producción de los productos navarros que han perdido sus canales habituales de venta. Por último, con los vinos, categoría especialmente perjudicada debido al parón a la exportación, han firmado acuerdos con Txakoli de Bizkaia y otros vinos de Euskadi, promoviendo expositores y espacios especiales en las tiendas, además de políticas promocionales para incentivar la venta; además de otros productos derivados.

- EJE SOLIDARIO. En atención a las necesidades sociales, el valor de la solidaridad ha crecido, plasmándose en la colaboración habitual con diferentes ONG y asociaciones benéficas y promoviendo diferentes acciones solidarias propias para poder ayudar a paliar las consecuencias generadas por la crisis. Es el caso de una campaña de recaudación de fondos en tienda para Cruz Roja y los bancos de alimentos o de las donaciones de producto como colchones, menaje de cocina, ropa, mascarillas... a entidades diversas para ayudar a las personas en riesgo de exclusión social o colectivos en riesgo. Ello sin olvidar las compras solidarias a crédito para personas necesitadas y el reparto de vales descuento a 8.500 familias numerosas adscritas a Hirukide.