Gasteiz. El Gobierno vasco ha propuesto el uso obligatorio de mascarillas en todo el transporte público como medida preventiva frente al coronavirus y ante las dificultades para garantizar el distanciamiento entre viajeros en estos servicios. Además, los operadores vascos de transporte de personas aplicarán controles aleatorios para la toma de temperatura a los viajeros.

Estas medidas han sido planteadas por el Ejecutivo en la reunión celebrada este lunes por la Autoridad del Transporte de Euskadi, según ha informado la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, en una rueda de prensa por videoconferencia.

Tapia ha recordado que el transporte público es un medio de movilidad de alta capacidad y que, en la medida que se realiza en un espacio cerrado, requiere la incorporación de "nuevos elementos de protección".

La consejera ha explicado que el retorno progresivo a la actividad en los diferentes sectores, y el previsible incremento de demanda de usuarios del transporte público, hace necesario que Euskadi adapte el servicio e "intensifique" las medidas de seguridad y prevención.

Tapia ha explicado que el 'Plan Vasco de Transición a la nueva Normalidad' incluye medidas y actuaciones concretas para el transporte público, las cuales se articulan en torno a tres principios. El primero de ellos es que el transporte de personas es un servicio "esencial", que se debe seguir prestando en todos sus ámbitos: ferrocarril, metro, tranvía y autobús.

SEGURIDAD Y CALIDAD

Además, el Ejecutivo constata que este servicio debe ser "seguro", tanto en lo referido a la circulación, como desde el punto de vista sanitario. Por otra parte, se considera necesario mantener el compromiso de que los servicios sean "sostenibles, fiables y de calidad".

Los detalles de este plan han sido analizados en la reunión celebrada este lunes por la Autoridad del Transporte de Euskadi, que reúne a los operadores e instituciones competentes en esta materia. En este foro se ha acordado continuar con la ejecución de todas las medidas de seguridad que se están desarrollando en la actualidad, y que afectan usuarios, trabajadores y a las unidades de transporte.

Además, el Gobierno vasco ha propuesto adoptar tres nuevas medidas. La principal es el uso obligatorio de la mascarilla en todo el transporte público de Euskadi. El Ejecutivo plantea que, sin perjuicio de que se recomiende guardar la distancia de seguridad siempre que sea posible, se extienda el uso generalizado de la mascarilla en el transporte público.

Tapia ha recordado que se trata de una medida que ya han implementado numerosos países de Europa, y que permite dar una solución "realista" a las nuevas demandas de transporte que se van a dar en la progresiva vuelta a la normalidad.

En este sentido, la consejera ha avisado de que la flexibilización progresiva de las restricciones a la actividad y a la circulación, en el marco de la desescalada del estado de alarma, se traducirá previsiblemente en un incremento del número de usuarios del transporte público, lo que dificultará en gran medida que se mantenga el distanciamiento entre viajeros como medida preventiva frente a los contagios. De esa forma ha explicado que el uso generalizado de las mascarillas supone una medida adecuada cuando, en casos como este, no se puede asegurar que se mantienen las distancias entre personas recomendadas por las autoridades sanitarias.

AUMENATAR EL AFORO

La consejera ha explicado, además, que la utilización generalizada de mascarillas, posibilitaría además incrementar la capacidad de los autobuses, que en la actualidad operan con importantes restricciones de aforo.

El Gobierno vasco trasladará al Ministro de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana el planteamiento para que el uso de las mascarillas sea regulado y por tanto obligatorio en todos los modos de transporte público.

Por otra parte, en la reunión de este lunes se ha planteado la instalación, en los próximos días, de dispensadores de gel hidroalcohólico en las estaciones con acceso regulado en las que exista un control de pasajeros mediante barrera. Estas instalaciones son las estaciones de ferrocarril y metro, así como las tres estaciones de autobús intermodales de las capitales de Euskadi.

Los dispensadores se situarán siempre en el interior de estas estaciones, en vestíbulos o en los propios andenes, una vez superadas las barreras de validación y no dentro de las unidades de buses o ferrocarril.

EXPERIENCIA PILOTO

La tercera novedad que se aplicará en el transporte publico es el establecimiento de controles para la toma de temperatura a los usuarios con carácter "aleatorio y disuasorio". Estas pruebas no se realizarán en puntos fijos, sino que se llevarán a cabo con equipos móviles en distintos accesos al rasporte público. Los equipos técnicos permitirán medir la temperatura de las personas usuarias, y las que superen los 37º serán derivados a equipos sanitarios.

Las mediciones de temperatura podrían llevarse cabo en estaciones de ferrocarril (Metro Bilbao y Euskotren), así como en las estaciones de autobuses intermodales de las capitales vascas. La medida empezará a aplicarse mediante pruebas piloto en determinados puntos, y si el funcionamiento de los sistemas es correcto, se extenderá a los tres territorios historicos.