Alerta mundial por el coronavirus

Ante la epidemia de los bulos

06.03.2020 | 01:23
El HUA-Txagorritxu, donde se ha originado el principal foco de coronovarius en Álava, presentaba ayer por la mañana este aspecto en sus estancias exteriores. Pese a la reducción drástica de la actividad en algunos servicios fruto de la cuarentena a profesionales, el centro continúa en marcha.

Sobre el Covid-19 se han oído disparates como que la orina infantil puede matar al virus o que los mosquitos lo transmiten con sus picaduras. Pero al margen de chanzas, también han sido noticia situaciones mucho más peligrosas

al detalle

Recopilación de 'fakes'. Tantos han sido los bulos difundidos que hasta la organización mundial de la salud (OMS) optó en su día por recopilarlos e insistir en su falsedad ante la opinión pública.

Robos. Vost Euskadi o Cruz Roja dieron la voz de alarma. Falsos voluntarios o sanitarios han intentado desvalijar a varias personas mayores en sus propias casas con la excusa de realizar una supuesta prueba para detectar el coronavirus. En Gasteiz se han registrado ya dos denuncias.

Discriminación. Los episodios de racismo contra la población asiática no se quedan atrás. El poder de las redes sociales convirtió en 'trending topic' la etiqueta '#NoSoyUnVirus' para denunciar su criminalización.

desde que el Covid-19 comenzó a ser noticia a nivel internacional, los bulos en torno al nuevo coronavirus han copado publicaciones de dudoso rigor científico o periodístico y, en especial, las redes sociales. Tantos han sido los fakes difundidos que hasta la organización mundial de la salud (OMS) optó en su día por recopilarlos e insistir en su falsedad ante la opinión pública: Que si el frío, los secadores de mano, la orina infantil o incluso la cocaína pueden matar al virus, que si los mosquitos son capaces de transmitirlo con sus picaduras, que si las monedas, los billetes o los paquetes y cartas procedentes de China son un peligro para la salud pública... Tan absurdos algunos que, si no fuera por la gravedad de la crisis sanitaria, provocarían carcajadas.

Por desgracia, como siempre que las aguas bajan revueltas, la mala intención de algunos desaprensivos ha vuelto a salir a la luz en los últimos días y también se han convertido en noticia, en estos casos real, situaciones mucho más peligrosas. Incluso en Álava, convertida desde el pasado fin de semana en un foco de transmisión del Covid-19. La voz de alarma la dieron este pasado martes organizaciones como Vost Euskadi o Cruz Roja, a raíz de la proliferación de falsos voluntarios o sanitarios que, con la excusa de realizar una supuesta prueba para detectar el coronavirus, han intentado desvalijar a varias personas mayores en sus propias casas.

Tal y como avanzó ayer este periódico, en Gasteiz se han interpuesto ya al menos dos denuncias ante la Ertzaintza por sendos robos con este modus operandi. Un tweet de Cruz Roja acompañado por la imagen situada sobre estas líneas alertó sobre este peligro: "No, no estamos llamando a las puertas de las casas para hacer las pruebas del #coronavirus".

Álvaro García, responsable de marca y comunicación de Cruz Roja en Euskadi, explica que "a día de hoy" la organización humanitaria no tiene constancia de que en el territorio hayan actuado impostores en su nombre, aunque más vale prevenir. "No sabemos si está habiendo robos de supuestos voluntarios, pero lo que sí sabemos es que no vamos a las casas a hacer esa prueba. Quien va es Osakidetza y siempre con cita previa", recuerda García. Cruz Roja, por contra, sí ha conocido varios casos de estas características en Italia, protagonizados por falsos voluntarios de la entidad y con personas vulnerables como víctimas.

En este contexto, la delegación alavesa de Cruz Roja está trabajando estos días en la prevención frente a ambas epidemias, tanto la del Covid-19 como la de los bulos, entre todas las personas que atiende. Por un lado, insistiendo en las medidas básicas de higiene para frenar la propagación del virus y, por otro, dando consejos para evitar sustos en casa. "Les estamos pidiendo que estén seguras de a quién abren la puerta cuando reciban una visita", apunta García. Sólo durante el año 2019, Cruz Roja atendió a 705 personas mayores en alguno de sus programas específicos, como pueden ser los acompañamientos. Un sector de la población especialmente vulnerable a este tipo de engaños.

también racismo Pero si grave es aprovecharse de los más débiles con esta crisis, los episodios de racismo que se han sucedido en múltiples países del mundo contra la población asiática, brutales agresiones físicas incluidas, no se quedan atrás. El poder de las redes sociales convirtió durante varios días en trending topic la etiqueta #NoSoyUnVirus –en varios idiomas–, nacida para denunciar la criminalización de esta comunidad desde la irrupción del Covid-19, y numerosas caras conocidas de esta comunidad se unieron a la campaña de una u otra forma. Fue el caso, por ejemplo, de Chenta Tsai, el popular artista y activista de origen taiwanés conocido como Putochinomaricón, que en la última jornada de la Fashion week de Madrid desfiló con la frase pintada en su cuerpo.

Fede García, portavoz de SOS Racismo Araba, no ha tenido hasta ahora conocimiento de ningún tipo de acto racista contra la comunidad china o asiática en el territorio, aunque no oculta su "preocupación" por hechos que "no tienen fundamento alguno". "Salvo en el caso de alguien que haya ido a una zona de riesgo, ¿dónde está el peligro? Por lo demás, estas personas deben tener las mismas precauciones que el resto, no tienen un plus especial", apunta García. El portavoz de SOS Racismo pone también en valor el trabajo de las autoridades chinas en la contención del coronavirus, sin cuya labor "la situación seguro que sería ahora mucho peor".

Ikuspegi, el observatorio vasco de la inmigración, calificó con un escaso 5,8 sobre 10 el grado de simpatía de la población vasca hacia la de origen chino en su barómetro de 2018, una cifra que ha ido mejorando con el paso de los años pero que aún se sitúa por debajo de la media. Cabe desear que, en estas circunstancias, no se den pasos hacia atrás.