- El bloqueo de la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) cumplirá en agosto 1.000 días, y al selecto club de órganos con su mandato caducado, que integran también el Tribunal Constitucional y el Defensor del Pueblo, se sumará hoy el Tribunal de Cuentas. La puesta al día del órgano de gobierno de los jueces, un dilema hasta ahora irresoluble por la falta de acuerdo entre el PSOE y el PP, sigue siendo, por tanto, un objetivo prioritario del Gobierno de Pedro Sánchez y en ello se seguirá empeñando en las próximas fechas. Queda por comprobar con qué fórmula, toda vez que el propio presidente español confirmó ayer que no va a recuperar la reforma que pretendía cambiar las mayorías para renovar el CGPJ.

Así lo puso de manifiesto en una conversación informal con periodistas durante su gira económica en EEUU, en la que emplazó al PP a hacer una “reflexión” para dejar de “entorpecer” y sentarse a cerrar de una vez por todas un acuerdo que ponga fin a la interinidad de este órgano, cuyo mandato caducó hace más de dos años y medio. Deja así fuera de la ecuación la reforma para reducir la mayoría necesaria de cara a renovar el poder judicial, posibilidad que impulsó en otoño de 2020 junto al entonces líder de Unidas Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, una vez se confirmó el fracaso de las negociaciones con el PP.

Esta reforma planteaba la opción de renovar el CGPJ mediante mayoría absoluta en segunda votación, si no era posible hacerlo por tres quintos de la Cámara en un primer intento. Tan decididos estaban a llevarla adelante que la presentaron en el Congreso y ya tenían los votos para aprobarla. Sin embargo, la presión del mundo judicial y, sobre todo, de la Comisión Europea, que rechazó de plano esta iniciativa, hicieron que Sánchez diera marcha atrás y aparcara la ley, que sigue congelada. Pese a la presión de Unidas Podemos para retomarla, el líder del PSOE lo ha descartado, tal y como confirmó ayer desde el país norteamericano. También desmintió que pretenda llamar al líder del PP, Pablo Casado, y alegó que esta negociación debe abordarse entre los grupos parlamentarios, en el Congreso.

En medio de esta nebulosa, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, aportó más pistas sobre los pasos a adoptar y desveló que el Gobierno de coalición mantendrá una reunión para tratar de resolver el bloqueo en la renovación del CGPJ. En declaraciones a los medios de comunicación antes de participar en los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid, Díaz explicó que habrá un encuentro en el seno del Ejecutivo español sobre la situación del Poder Judicial y que ahora toca ser “discreta” hasta que se “resuelva esta cuestión”, momento en que se comunicará el planteamiento alcanzado.

La también ministra de Trabajo aprovechó para cargar contra el PP y afirmó que “la gravedad está en que tenemos al principal partido de la oposición como abanderado de la rebeldía contra la Constitución, secuestrando todas las instituciones a favor de su partido y siendo bastante irresponsable con el diseño de lo que han de ser los órganos constitucionales en nuestro país”. Yolanda Díaz insistió por ello en mantener la prudencia hasta “resolver en el seno de la coalición esta cuestión”, para responder a la “rebeldía y el secuestro” por parte del PP del CGPJ y otros órganos, lo que calificó como “bastante preocupante”.

La posición de Sánchez de tratar de encauzar esta cuestión primero de puertas para adentro de su Ejecutivo, y sin recurrir a medidas contundentes como la reforma legislativa, también parece encaminada a situar la presión en el tejado del PP. Esta formación trató de sacudirse ayer de un plumazo esa responsabilidad con la acusación de la portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, al presidente español de querer “utilizar y controlar” la justicia para negociar la renovación del CGPJ. Agregó que “el PP nunca ha bloqueado nada”, sino que solo ha reclamado “garantías de que se cumplían los estándares europeos de independencia” y de “no politización de las instituciones”.

Gamarra realizó estas afirmaciones en el contexto de la ronda de contactos que el ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, realizó ayer con los portavoces del PP, ERC, C’s, PNV, EH Bildu y el PDeCat. Les emplazó a mantener una reunión presencial al inicio de las sesiones plenarias, en septiembre, con la renovación del poder judicial como uno de los principales asuntos sobre la mesa.

“Lo grave aquí es que el principal partido de la oposición secuestra las instituciones a su favor”

Vicepresidenta segunda del Gobierno