Las cárceles piden la semiliberdad para los presos del ‘procés’

Los nueve líderes independentistas solo tendrían que ir a prisión a dormir entre semana pero exigen la amnistía

03.07.2020 | 00:54
Los ‘Jordis’, en el centro, durante el juicio del ‘procés’. Foto: Efe

barcelona – Los nueve líderes del procés en prisión están a un paso de acceder al régimen de semilibertad, que les permitiría ir a la cárcel solo a dormir entre semana, de acuerdo con la propuesta de las juntas de tratamiento de los centros donde cumplen condena, que debe ser ratificada por la Generalitat. Las juntas de tratamiento de Lledoners, Wad Ras y Puig de les Basses –donde cumplen condena los exconsellers Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Turull, Josep Rull, Joaquim Forn y Dolors Bassa, la expresidenta del Parlament Carme Forcadell y los Jordis– propusieron ayer por unanimidad conceder el tercer grado a todos ellos.

El presidente de ERC y exvicepresident del Govern, Oriol Junqueras, dijo en Twitter: "Un paso más, pero seguimos siendo presos políticos". "Queremos la libertad a través de la amnistía porque somos inocentes", añadió.

Los condenados, a los que el Tribunal Supremo impuso hasta trece años de prisión, llevan encarcelados entre dos años y medio y tres. En el caso de los Jordis y del exconseller de Interior Joaquim Forn, han cumplido una cuarta parte de la pena. Las juntas de tratamiento se reunieron por la mañana para revisar la clasificación de los políticos presos, quienes desde enero están en segundo grado, aunque flexibilizado con el artículo 100.2, que les permite salir a trabajar, hacer tareas de voluntariado o cuidar de familiares, lo que se vio interrumpido por la pandemia.

Con la propuesta de las juntas, que en un plazo máximo de dos meses debe ser ratificada por la Secretaría de Medidas Penales, Reinserción y Atención a la Víctima para hacerse efectiva, los presos tendrían que ir únicamente a dormir a la cárcel, de lunes a viernes, y pasarían el fin de semana en sus domicilios. Accederían a la libertad en cuanto lo ratifique la Conselleria de Interior, aunque el tercer grado puede ser recurrido por la Fiscalía ante el juzgado de vigilancia y la última palabra la tendría el Supremo, como tribunal sentenciador. Dicho recurso pondría en suspenso el tercer grado.