Urkullu exige a Sánchez que permita la movilidad entre autonomías desde el lunes

Revilla se suma a la petición del lehendakari, que confía en que el presidente español cumplirá lo dicho en la videoconferencia

04.06.2020 | 01:09
El lehendakari Urkullu se ajusta la mascarilla mientras camina por las calles de Bilbao de camino a un acto público. Foto: Borja Guerrero

madrid – Cuando todo parecía que la relación entre el lehendakari y el presidente español estaba encarrilada y engrasada tras semanas disruptivas en la aplicación de la cogobernanza, el tramo final de la desescalada ha entrado en un nuevo enredo entre ambas administraciones. En esta ocasión, el motivo de discordia es la libre movilidad entre las comunidades autonómas limítrofes cuando ambas están en la fase 3 y hay mutuo acuerdo entre sus gobiernos. Iñigo Urkullu ha trasladado a Pedro Sánchez su petición de que tienen que ser las regiones que están en el último estadio de la desescalada las que decidan y regulen el paso a la comunidad vecina, que en el caso de Euskadi afectaría a la movilidad con Nafarroa, Cantabria y La Rioja, que previsiblemente también pasarán a la fase 3 el próximo lunes.

El lehendakari aspira a que la movilidad con estos territorios vecinos pueda retomarse sin necesidad de esperar al final del estado de alarma previsto para el 21 de junio. También Nafarroa y La Rioja, ambas gobernadas por presidentas socialistas, aunque prefieren esperar a los acontecimientos y no se pronuncian en este sentido para no contrariar al Gobierno español. Los riojanos incluso lo reclamaron directamente al presidente Sánchez en la teleconferencia de este con los presidentes autonómicos el pasado domingo. Se sumaron a la reclamación de Urkullu que fue el primero en pedir la apertura de fronteras entre autonomías en fase 3.

En una entrevista en Euskadi Irratia, el lehendakari exigió a Sánchez que permita esta libre circulación intercomunitaria y mostró su confianza en que el presidente español cumpla con lo que "por iniciativa propia" afirmó en la videoconferencia del domingo. "Espero que lo hablado se materialice", avisó para a continuación advertir que "la confianza es algo que se trabaja día a día". "Me dirigí al propio presidente ayer mismo para aclararlo y él me dio su palabra de que las cosas iban a ser como fueron pactadas con PNV y ERC a partir del próximo lunes. Eso es lo que él ha dicho", aseguró en el programa Faktoria de la radio pública vasca, en el que también recordó que pretende retomar los desplazamientos cuando haya razones familiares o socioeconómicas a la eurorregión de Aquitania, que abarca Lapurdi y otras zonas más al norte de Francia.

Cantabria está en sintonía con Euskadi y su presidente, Miguel Ángel Revilla, subrayó ayer que pedirá a Sánchez que para el tránsito entre comunidades no haya que esperar a la fase 4 (a partir del 22 de junio), sino incluso antes. Destacó la importancia de esta medida para el sector turístico cántabro y recordó que más de un 30% de los visitantes que recibe la comunidad autónoma proceden de Euskadi.

Revilla sostiene que es contradictorio que haya zonas de España que ya están recibiendo turismo extranjero mientras que la movilidad entre comunidades limítrofes está de momento restringida. "Si hoy están ya viajando alemanes a Baleares. Creo que podemos los de Bilbao y los de Santander conectarnos, que estamos a tres cuartos de hora", asevera el presidente de Cantabria.

A la espera de cómo queda la redacción definitiva en el decreto que se espera para este fin de semana, la confusión reina en el Gobierno español que emite mensajes contradictorios. Primero fue Sánchez el que, según el relato de Urkullu y de Revilla, el que dio pábulo a esta posibilidad en la videoconferencia del pasado domingo. Al día siguiente, el ministro de Movilidad y Transporte, José Luis Ábalos, reiteró la idea en una entrevista a una radio en la que dijo que "se puede establecer la movilidad dentro de una misma comunidad autónoma o entre comunidades autónomas que estén en la misma fase" y haya acuerdo entre los gobiernos autonómicos implicados.

Un día después, el martes, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, enmendó la plana a su presidente y a su compañero de gabinete y afirmó que el traslado entre distintas comunidades autónomas no se producirá hasta que se alcance la "nueva normalidad" con el fin del estado de alarma el 21 de junio. Illa recordó que los gobiernos autonómicos de comunidades en fase 3 tendrán todas las competencias para decidir las medidas, gestionar, modular y establecer los ritmos de desescalada, e incluso en la movilidad interna entre sus provincias, pero no fuera de sus límites.

Sin embargo, el presidente Sánchez y el mismo Illa señalan que las comunidades en fase 3 podrán decidir cuánto tiempo se prolonga ese estadio e incluso suspenderlo, lo que en la práctica supone que una vez terminada la desescadala, y por tanto el estado de alarma, la movilidad es absolutamente libre, salvo que la comunidad vecina lo impida.

El Gobierno Vasco envió ayer toda la documentación al ministerio de Sanidad del Gobierno español para acceder a la fase 3. La decisión se dará a conocer mañana. El Ejecutivo de Urkullu considera que Euskadi cumple todos los requisitos de asistencia hospitalaria y epidemiológicos. La curva de contagios mantiene su tendencia a la baja por debajo de los 10 casos y la de fallecidos ayer registró un incremento hasta las diez personas muertas.