MADRID. El 'balconing' es una práctica absolutamente incomprensible que consiste básicamente en lanzarse desde un balcón a una piscina, un juego estúpido y peligroso que puede acabar muy mal. Con la cara magullada, y apenas sin poder hablar Jake todavía recuerda la noche en la que cayó al vacío. Este joven británico de 19 años reconoce que iba con unas cuantas copas de más.
Quiso pasar de un balcón a otro para coger un mechero y se precipitó desde el séptimo piso del hotel.Puede contarlo de milagro y gracias a que cayó sobre una hamaca.El 'balconing' se ha convertido en una práctica muy extendida en las Islas Baleares. Jóvenes extranjeros en noches de borrachera que, para hacer la gracia, saltan de una terraza a otra o a la piscina. Una temeridad que se confunde con diversión y que el año pasado causó una decena de muertos y que este año ha dejado tres heridos.