Diario de AlavaDiario de Noticias de Alava. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Alava
Jorge Pardo Flautista, saxofonista y compositor

“A hacer un solo bonito te enseñan en una escuela;a improvisar te enseña la vida”

Es una de las grandes referencias musicales del Estado, un intérprete que el viernes regresa a la capital alavesa para dar en el Dazz un concierto especial

Carlos González Iban Aguinaga - Miércoles, 10 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:04h

Jorge Pardo

Jorge Pardo

Galería Noticia

Jorge Pardo

Vitoria- La última vez que acudió a Gasteiz -para actuar en el ciclo Flamenco del Siglo XXI-, la ciudad estaba nevada. Ahora, el frío aprieta, pero no para tanto. Mientras sus proyectos personales siguen su curso (sobre todo, Por Bach. Improvisaciones entre barroco, flamenco y jazz, una iniciativa que comparte con Hippocampus, donde milita el vitoriano Pablo Martín Caminero), Jorge Pardo se une de manera especial y excepcional con los también gasteiztarras José Agustín Guereñu Gere (bajo), Koldo Uriarte (piano) e Iker Uriarte (batería) para tocar en el Dazz. Una “sesión entre amigos” que se producirá este viernes a partir de las 19.00 horas, siendo el acceso gratuito.

A ‘Gere’ le conoce bien...

-Sí, somos viejos compañeros de unas cuantas andanzas (risas).

Eso sí, ésta es una sesión especial, puntual, un encuentro entre músicos más o menos extraños entre sí. Aunque lleva ya unos cuantos años en esto, ¿este tipo de citas, aunque divertidas para el músico, no conllevan también un grado de complicación importante?

-Son cosas que los artistas, los músicos, hacemos constantemente. Me he criado, musicalmente hablando, de esta manera, es decir, tocando con unos y con otros. Es una cosa que siempre me he negado a abandonar. Y digo que me he negado porque ya sabes que en el negocio de la música, cuando adquieres cierto renombre, muchas veces los managers, los festivales, los programadores... te exigen exclusividades. Te reclaman no mojarte en los charcos más pequeños sino en las piscinas más jugosas. Ha sido una lucha en mi carrera, un objetivo constante no estar sujeto a esto. Si quieres ir a tocar a un club en el que entran 60 o 100 personas, lógicamente no puedes defender tu caché, tienes que acoplarte a lo que buenamente se pueda pagar. Y si vas a un festival, no puedes cobrar lo del club, porque te estarían tomando el pelo. ¿Qué pasa? Que como te decía antes, esto del negocio de la música hace que sea muy difícil nadar entre esas dos aguas sin perder la vida, artísticamente hablando (risas). Aún sabiendo eso, siempre he luchado por poder hacerlo y en ello sigo.

Pero llega el momento de la sesión, a veces con músicos con los que casi no se ha tenido ninguna relación y en ese instante, ¿qué importa, las miradas, dejarse llevar, imponer...?

-Primero hay una preparación musical que se presupone. Hay generaciones muy posteriores a la mía como las de Gere, Koldo e Iker que están muy pero que muy preparadas. Así que, ante eso, pocas palabras hacen falta. Sólo hablar un poco del repertorio, de por dónde queremos que vayan los tiros y lanzarse al río. La improvisación no es solamente el hacer un solo bonito. La improvisación es lidiar con lo que viene porque nunca sabes por dónde te va a salir la cosa. Eso te exige una capacidad de reacción y tener la seguridad de que las cosas siempre salen, vayas por un lado o por el otro. Improvisar no es tal fácil como se dice. A hacer un bonito solo te pueden enseñar en una escuela, pero a improvisar te enseña la vida.

En este caso toca improvisar en un local con una programación asentada, en un espacio cercano, íntimo.

-El estar tan cerca del público muchas veces es más difícil que el actuar subido en un escenario dentro de un show arreglado. Es como desnudarse, como estar sin protección de ningún tipo. Eso hace que cualquier maniobra te pueda causar más pudor. Pero al mismo tiempo, como te decía antes, me he criado en estos sitios y contextos. Precisamente esa desnudez te produce la sensación de libertad, de una comunión realmente mucho más intensa con los espectadores. En los escenarios grandes, cuando hay mucho público y se da el contacto, la comunión es también más grande, no me entiendas mal. Pero en los lugares pequeños, esas sensaciones no están tan relacionadas con el tamaño, con la grandeza, sino con la intensidad. Eso es algo que me encanta y por eso siempre lo intento alimentar.

Está ahora centrado en un proyecto sobre la música de Bach pero sin perder de vista otras líneas de trabajo, ni tampoco sesiones especiales como la de esta semana. A estas alturas de su trayectoria, un hombre que tiene reconocimientos como el Nacional de las Músicas Actuales y el Premio al Mejor músico Europeo de Jazz de la Academia Francesa de Jazz, ¿de dónde saca las ganas de seguir arriesgándose, de no conformarse?

-(Risas) No te creas, yo a veces también me pregunto quién me manda a mí meterme en un fregado o en otro. Pero es que es superior a mis fuerzas. Me gusta la música, me gustan los retos, me gustan los paisajes desconocidos, me gusta tener nuevos compañeros... tengo esa inquietud y me encanta.

Si el viernes acude al concierto alguna persona joven que, para dedicarse a la música, le pide un consejo...

-Le diría: sigue tu intuición, no tengas miedo y ten constancia.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Álava se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

Más sobre ¡Qué mundo!

ir a ¡Qué mundo! »

  • Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 Vitoria - Gasteiz
  • Tel 945 163 100, Fax Administración 945 154 344, Fax Redacción 945 154 346

  • Oficina Comercial: Calle Portal del Rey 24 (Esquina calle Paz), Tel 945 201000, oficinacomercial@noticiasdealava.eus