Diario de AlavaDiario de Noticias de Alava. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Alava

Cita con seis siglos de tradición

La feria ganadera de Agurain sigue con su carácter decano en el sector primario de Euskadi y se mantiene como el primer acto de las fiestas de la localidad, pese a que los tratos ya no se realizan en la propia plaza sino días más tarde entre los profesionales.

Un reportaje de Eva San Pedro - Martes, 9 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:03h

La jornada de hoy en la villa de la Llanada conjuga a la perfección una tradición con más de seis siglos a sus etapas y la ilusión y el interés que aportan los aguraindarras y el resto de los alaveses con una cita que trasciende el calendario local de las

La jornada de hoy en la villa de la Llanada conjuga a la perfección una tradición con más de seis siglos a sus etapas y la ilusión y el interés que aportan los aguraindarras y el resto de los alaveses con una cita que trasciende el calendario local de las fiestas de la localidad.

Galería Noticia

La jornada de hoy en la villa de la Llanada conjuga a la perfección una tradición con más de seis siglos a sus etapas y la ilusión y el interés que aportan los aguraindarras y el resto de los alaveses con una cita que trasciende el calendario local de las

En Agurain, su feria es sinónimo de orgullo no sólo porque es, probablemente, la más antigua de las que se celebran en Euskadi, sino por haber sido capaz de mantenerse en el calendario desde hace más de seis siglos. Entonces, los ganaderos llegaban al municipio a través de veredas, caminos y cañadas con los animales para su exposición y venta. Un mercado que tiene de peculiar que se celebra a cielo abierto, pues el ganado vacuno, ovino, caballar o asnal se reparte en las inmediaciones del Casco Histórico tal y como se hacían desde sus inicios hace ya 623 años.

Hay que remontarse hasta 1256 cuando Alfonso X de Castilla fundó la villa de Salvatierra sobre la pequeña aldea de Agurahin concediéndole el Fuero, que permitía a la localidad la celebración de un mercado semanal los martes, que se ha seguido realizando hasta la actualidad. Tan sólo siglo y medio después, en 1395, Enrique III concedió a la villa el Privilegio de Feria, destinado al comercio de excedentes agropecuarios y el abastecimiento de productos manufacturados. Desde entonces, Agurain sigue siendo un referente en todo el País Vasco y provincias limítrofes en ferias de ganado.

Fue el señor don Pero, conocido como el canciller Ayala, quien solicitó al rey en 1395 el privilegio para celebrar una feria anual. Era una buena manera de congraciarse con sus nuevos vasallos, quienes tenían aún fresco el recuerdo de su dependencia directa de la corona, pero sobre todo, de obtener pingües beneficios a través de los tributos que en virtud de su señorío tenía derecho a cobrar.

En un principio se permitía celebrar la feria durante seis días en octubre, pero en 1397, dado que en esas fechas había ferias en Navarra, se trasladó la fecha al primer domingo de septiembre. La feria de Salvatierra, como otras de su época, tenía una doble finalidad. Por una parte, surtir a los vecinos de manufacturas artesanales, tejidos, herramientas, menaje, así como de alimentos que no se producían en la zona. Por otra, contratar la venta de los excedentes agrícolas y ganaderos de la comarca. Ahí entró en juego la figura del tratante, que adquirirá protagonismo en la feria cuando ésta se especialice en la ganadería, particularmente, la caballar.

A partir de entonces la feria se llevó a cabo regularmente en Agurain, con algunas excepciones. En los años 1874 y 1875 se suspendió debido a la sublevación carlista. En 1885 se trasladó a los días 3 a 6 de noviembre a causa de una epidemia de cólera. En el año 1911 la feria no se celebra a causa de la glosopeda que afectó a todos los animales. En 1918 tampoco hubo cita, esta vez debido a una epidemia gripal que azotó a toda Europa. En 1936 las autoridades franquistas prohibieron las ferias en Álava.

Durante la feria se vendía el grano y las manufacturas en la plaza de San Juan y el ganado en la de Santa María. Por ello, en 1912, en vista del aumento de cabezas de ganado, se inauguró una plaza entre la plaza de Santa María y el portal de La Madura, más o menos donde ahora está la plaza de Simón Martínez Abad. Durante el siglo XX, esta cita ganadera adquirió renombre por el ganado mular y caballar, convirtiéndose en una de las más importantes en el Estado. A lo largo del siglo XX, los compradores de fuera de Euskal Herria acudían a la feria principalmente desde Asturias, Santander, Zamora, Burgos, Aragón y, sobre todo, Valencia.

Actualmente, al haber desaparecido la utilización de los animales en actividades agrícolas, la presencia de estos tratantes en la feria es mucho menor. Este hecho ha provocado que ahora la cita sólo se celebre un martes. Además, en los últimos años se ha perdido en parte su función de compra-venta, y ha adquirido más un carácter de exhibición. No en vano, desde el año 1970 se lleva a cabo la exposición y venta de maquinaria agrícola y vehículos a motor.

Sea como fuere, lo cierto es que la feria es el punto central de las Fiestas de la Virgen del Rosario que en 1853 se instituyeron como patronales del municipio, precisamente, para atraer visitantes a la feria. Hasta entonces no había fiestas municipales. El 24 de junio era la fiesta del barrio de San Juan y el 15 de agosto la del de Santa María, pero no había una fiesta común para toda la villa.

Al principio las fiestas se conocieron como Feria de Octubre, pero después comenzaron a llamarse Ferias y Fiestas del Rosario. En el año 1870 se decidió que, con el fin de atraer a más personas a la villa, era necesario dar a la feria un carácter más festivo.

Los festejos comenzaban con la Procesión del Santísimo Rosario el domingo por la tarde, costumbre que ha desaparecido recientemente. El lunes y el miércoles por la tarde se realizaban espectáculos taurinos en la plaza de Santa María. El martes era día dedicado al concurso de ganado, y por la noche se quemaban colecciones de fuegos artificiales. Además, estos cuatro días de feria se amenizaban con música de txistularis, gaiteros, txarangas y orquestas. Por la noche tenían lugar los bailables en las plazas. Otro evento importante eran los partidos de pelota, que aún se celebran los martes por la tarde. También se siguen celebrando, como entonces, competiciones de deporte rural.

En la actualidad, el martes de feria es el día preferido de las fiestas para muchos aguraindarras y, desde luego, para los visitantes. Puede sorprender que esta predilección sea mayoritaria entre los jóvenes. Sin embargo, una de las particularidades del carácter aguraindarra reside en saber hacer una síntesis armoniosa entre lo antiguo y lo nuevo. Los aguraindarras han sabido siempre adentrarse en la modernidad sin renunciar a las tradiciones, adaptándolas a los nuevos tiempos sin perder su esencia.

Peculiaridades Si por algo destaca la feria de Agurain es porque se celebra en día laborable. Aldeanos llegados de los pueblos de alrededor exponen sus mejores reses en un escenario que ha pasado de ser centro de venta a ser un mero escaparate del mejor ovino, bovino y vacuno alavés. Atrás ha quedado el apretón de manos para cerrar el trato y los grandes fajos de billetes atados con una goma. Ahora, la labor de los ganaderos, que acuden encantados, se limita a enseñar su mercancía, exponer sus mejores ejemplares y apalabrar próximos encuentros donde vendedor y comprador negociarán la compra del ganado en la más estricta intimidad, sin la presencia de un intermediario como se hacía antiguamente en el ferial.

Cabe reseñar que la organización del concurso morfológico de ganado equino corresponde a la asociación Asgaequino, que año tras año ha ido adquiriendo especial relevancia. La compra-venta queda restringida al ganado vacuno y caballar, y cada año se acercan tratantes de todo el País Vasco y Navarra, con la intención de “fichar” algunas cabezas alavesas.

Por su parte, el cometido de la exhibición -al a que también se suma el ganado ovino y porcino- es dar a conocer las diferentes razas que existen en la zona. Quien se lleva la palma son la limusín y la pirenaica, en bovino, y cómo no, la oveja latxa, la verdadera protagonista del excelente queso, que también se degusta en la feria.

A todo ello se suma una exposición de maquinaria agrícola que ha ido cogiendo peso en este martes de feria. Sólo queda que el tiempo respete la voluntad de los ganaderos;que ese día no llueva y mucha gente se asome al escaparate con 623 años de tradición.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Álava se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

    Más sobre ¡Qué mundo!

    ir a ¡Qué mundo! »

    • Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 Vitoria - Gasteiz
    • Tel 945 163 100, Fax Administración 945 154 344, Fax Redacción 945 154 346

    • Oficina Comercial: Calle Portal del Rey 24 (Esquina calle Paz), Tel 945 201000, oficinacomercial@noticiasdealava.eus