Diario de AlavaDiario de Noticias de Alava. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Alava
Ese mundo nuestro

El oro de Ankara

Por Valentí Popescu - Jueves, 4 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:04h

Galería Noticia

Contra todo pronóstico, el Banco Nacional de Turquía ha desafiado a Erdogan y ha elevado el interés más de un 4% (del 17,75% al 24%) para frenar la vertiginosa caída de la lira turca y acotar la creciente inflación (18% a mediados de septiembre) que está acogotando la economía del país.

El que los máximos responsables de la estabilidad financiera hayan desafiado al omnipotente presidente se debe -además de la evidencia económica- al impacto de unos de los indicies psicoeconómicos más poderosos : las reservas de oro turcas descendieron 77 toneladas (de 594 a 517) en poco más de tres meses.

En una nación tradicionalmente aquejada por fuertes inflaciones y devaluaciones, la referencia al oro tiene un fuerte impacto en la opinión pública. Pero en el caso turco tiene también una importancia financiera inmediata ya que la deuda global -pública y privada- es enorme y un alto porcentaje de la misma es en moneda extranjera fuerte (dólares y euros) y las reservas oro son en última instancia la única garantía para los acreedores. Esto explica también que en el desglose de la reducción de las reservas de oro, el descenso fuerte -84 toneladas- corresponda a los depósitos de la banca privada en tanto que las reservas del Banco Nacional incluso crecieron 7 toneladas.

La discrepancia entre la visión presidencial y la de los economistas sobre la elevación del tipo de interés se debe a discrepancias de intereses… y un mal endémico turco: la escasa rentabilidad de la economía nacional. Turquía lleva muchas generaciones creando muy poca riqueza. En cambio, la discrepancia de intereses es evidente: para frenar la inflación y la devaluación de la moneda nacional y el consiguiente encarecimiento de la deuda exterior, es irrenunciable una subida del tipo de interés, y una subida del mismo reduce el nivel de bienestar momentáneo, con la consiguiente pérdida de votos del partido gubernamental AKP y del presidente Erdogan.

Peor aún para estos dos últimos. La bonanza económica que ha registrado Turquía desde que el AKP, fundado en el 2001, ganó las generales del 2002 ha tenido siempre los pies de barro, ya que al auténtico, pero pequeño, crecimiento industrial y comercial se ha sumado un enorme desarrollo más aparente que real y basado en empréstitos e inversiones de capital extranjeros que cuesta cada vez más pagar. En esta situación, en la que Turquía tiene una deuda exterior del orden de los 300 mil millones de dolares, Erdogan y el AKP se ven ante la disyuntiva de decir la verdad e imponer un periodo de reajuste económico, muy impopular, o seguir por el sendero de un endeudamiento imposible de pagar con los parches económicos aplicados hasta ahora y una propaganda política interna que se desmoronará al primer mordisco de una crisis económica.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Álava se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

  • Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 Vitoria - Gasteiz
  • Tel 945 163 100, Fax Administración 945 154 344, Fax Redacción 945 154 346

  • Oficina Comercial: Calle Portal del Rey 24 (Esquina calle Paz), Tel 945 201000, oficinacomercial@noticiasdealava.eus