Diario de AlavaDiario de Noticias de Alava. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Alava
las cloacas del estado

Villarejo el monstruo que todos alimentaron

José Manuel Villarejo, excomisario de 67 años y en prisión preventiva desde hace casi un año, vuelve a copar la actualidad con la filtración de audios privados. La imagen de la Policía se ve ensuciada por un personaje que ellos mismos permitieron.

Un reportaje de Laura Camacho. Fotografía Jorge Zapata - Martes, 2 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:04h

José Manuel Villarejo.

José Manuel Villarejo. (EFE)

Galería Noticia

José Manuel Villarejo.

chantajista, conseguidor y mangante sin escrúpulos, estafador, enfermo del dinero, delincuente corruptor... Son algunas de las palabras que emplean policías en activo y jubilados para hablar de José Villarejo, el excomisario villano al que le dejaron o “crearon” una bomba de relojería sin control.

Porque en lo que todas las fuentes coinciden es en que los sucesivos gobiernos democráticos y las cúpulas de la Policía Nacional dieron bastante manga ancha durante décadas a este comisario cordobés de 67 años, en prisión preventiva desde hace casi un año acusado de organización criminal, blanqueo de dinero y cohecho.

Es su situación actual, dicen, la única razón para que Villarejo destape la tapa de su cloaca con grabaciones ilegales: primero en julio la conversación con Corinna zu Sayn-Wittgenstein, una amiga del rey emérito Juan Carlos I, y esta semana, por capítulos, la comida en 2009 con la ministra de Justicia, Dolores Delgado.

Son solo una muestra, dicen algunos de los policías que le conocen, de lo que tiene grabado para elevar su chantaje y la presión sobre el Estado, los jueces y el Gobierno con el objetivo de lograr su libertad. Más de un fiscal, juez, político, empresario o policía puede estar “bien acojonado”, dice un expolicía.

Y estas “extorsiones” ya sobrepasan a las cloacas. “Se puede cuestionar el trabajo de esos fontaneros, pero lo que es intolerable es que quien está en esa cloaca chantajee al Estado después”, sostiene otra fuente policial.

Algunos ex altos mandos defienden que se trata de un “tío sin escrúpulos” que hizo del chantaje su forma de enriquecimiento personal, porque sus supuestos trabajos para el Estado no fueron tales.

Polémico desde sus iniciosLas fuentes advierten de que ya desde sus inicios se le veía venir, porque llegó a quedarse con dinero de confidentes de la lucha antiterrorista o a hacer creer que contaba con información privilegiada de unos etarras huidos a Uruguay.

Estuvo infiltrado en el Partido Comunista, aseguran, mientras que su compañero de Tándem (nombre de la operación que llevó a su detención en noviembre de 2017), el comisario Enrique García Castaño, fue topo en Fuerza Nueva.

En 1983 se acogió a una excedencia voluntaria que duraría una década, un periodo en el que empezó a crear algunas empresas de seguridad, si bien algunos dudan de este retiro y opinan que nunca se fue del cuerpo, aunque en su currículum, incorporado en el sumario del caso Tándem, figura que volvió en junio de 1993.

Diez años apartado del cuerpo en los que afloraron sus iniciales en asuntos turbios como la operación Rocío contra la Iglesia de la Cienciología, que en 1988 acabó con una treintena de detenidos.

“En la Cienciología aprendió que todo el mundo tiene un punto débil y con esa enseñanza ha trabajado siempre”, señala una fuente. “Es un enfermo del dinero”, apostilla. “Cazaba a su presa hasta desacreditarla”.

Con su reingreso en la Policía en 1993 su forma de trabajar no cambia. Rápidamente es llamado a los despachos de Interior gracias a su amigo Agustín Linares, al que conoce en Barcelona como jefe superior y que en 1986 es nombrado subdirector operativo del Cuerpo.

Los policías en activo, jubilados o exagentes consultados señalan que es entonces cuando empieza a erigirse el emporio Villarejo de sociedades y empresas, la mayoría protegidas por los gobiernos de turno que “directamente le crean”, a su nombre o al de terceros, y que están relacionadas con seguridad privada y también con clubes de alterne.

Según publicó El País en 2015, Villarejo participaba en 12 sociedades con 16 millones de capital, una estructura empresarial que gestionaba desde una oficina en la Torre Picasso de Madrid, que comenzó a formarse a principios de los años 90 y que creció paulatinamente en los últimos veinte años.

CONSIDERADO UN ‘DIOS’Algunos ex altos mandos desconfían de que estas empresas reportaran algún beneficio al Estado pese a lo que hacía creer a miembros de la cúpula del cuerpo, que le llegaron a considerar Dios. “Recurrían a él para sus chanchullos y siempre les daba una solución”.

Las conversaciones contenidas en el sumario de la operación Catalunya con algunos de sus más estrechos colaboradores como el comisario García Castaño, el Gordo, o el excomisario Carlos Salamanca, permiten esbozar el perfil del excomisario que se presentaba a sus clientes como un profesional “solvente”, con contactos y medios, “incondicional” de sus amigos y “un poquito hijo de perra con los enemigos”. Un retrato que difiere del que dibujan los policías consultados.

“Mucha gente sabía la calaña que es, pero todos le dejaron hacer sus mafias porque muchos formaban parte de ellas”, sostiene una fuente, al tiempo que otra señala que las prácticas de Villarejo le hicieron el líder de un supuesto entramado criminal (el caso Tándem ya está dividido en al menos cuatro piezas separadas) en el que estarían directamente vinculadas 50 personas, muchas de ellas policías colocados ad hoc en puestos estratégicos para sus negocios.

Villarejo, una mancha que ha ensuciado la imagen de la Policía, que quiere limpiar la inmensa mayoría de los miembros del Cuerpo, afanada en “abrir ventanas” que aireen a una fuerza de seguridad reconocida por los ciudadanos y se lleven el hedor dejado por unos pocos que nunca representaron a los otros 65.000 policías.

caso villarejo

205.000 euros. Los registros de noviembre de 2017 a las viviendas relacionadas con Villarejo, revelaron que el excomisario escondía 96.000 euros en metálico y 3.500 dólares en una de las casas de Boadilla del Monte, aunque la cantidad mayor apareció en Estepona, donde hallaron 109.810 euros.

47 pendrives y 14 discos duros. Además del dinero, los agentes se incautaron de numerosos dispositivos para almacenar datos. Así, en la finca de Boadilla se encontraron 41 pendrives y 3 discos duros externos, mientras que en otros domicilios de esta localidad y en Estepona hallaron los 6 pendrives y 11 discos duros restantes escondidos.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Álava se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

    Más sobre ¡Qué mundo!

    ir a ¡Qué mundo! »

    • Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 Vitoria - Gasteiz
    • Tel 945 163 100, Fax Administración 945 154 344, Fax Redacción 945 154 346

    • Oficina Comercial: Calle Portal del Rey 24 (Esquina calle Paz), Tel 945 201000, oficinacomercial@noticiasdealava.eus