Diario de AlavaDiario de Noticias de Alava. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Alava

Convivencia y reconciliación

Por Daniel Arranz Cuesta - Viernes, 18 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:04h

No estoy atónito, porque conozco la política. Lo que está ocurriendo, por otro lado, era lo esperado, que no por ello deseado, al menos por mi parte. Así que no pienso asistir resignadamente a esta ceremonia de confusión interesada. Tanto cinismo e hipocresía juntos me apena.

Como no puedo evitar la edad que tengo, aprovecho al menos la experiencia acumulada en mis largos años de compromiso político, en el que he sido desde militante del PCE, en mi juventud, hasta gobernador civil de Bizkaia, en la madurez, ya en las filas del PSE-EE-PSOE, siempre en coherencia con mis convicciones democráticas y de izquierda.

Desde las mismas, aunque ya fuera de la disciplina de partido, digo que una vez anunciada la defunción definitiva de ETA, es el momento para las voces constructivas y sin embargo es otro el sonsonete que domina en el discurso político. Me indigna tanta mezquindad, aunque me resulta conocida.

Fue el PCE quien en su momento enarboló la premisa de la “Reconciliación Nacional” de las dos Españas enfrentadas en guerra entre 1936 y 1939. Los elementos básicos de su discurso fueron consenso, hermandad y diálogo. La propuesta fue vilipendiada por la derecha franquista hasta que le interesó para alimentar lo que más tarde se denominaría transición española.

Resultaría curioso que quienes en su momento asumimos una transición sin revisión ni condena explícita del franquismo, en la que en nombre de la reconciliación y la convivencia practicamos conscientemente un ejercicio doliente de silencio y olvido, llenásemos ahora de negatividad un proceso comparativamente ejemplar con reconocimiento de daño causado, asunción de responsabilidades y, lo más importante, voluntad creíble, sí, creíble, de no reincidencia y de encuentro social.

Entendimos que sin perdón, el olvido se convierte en silencio y que este, en ocasiones, puede resultar hasta necesario para la superación del pasado e iniciar un futuro para y por la convivencia en un primer estadio para pasar, posteriormente, a una reconciliación plena.

Oyendo y leyendo a algunos casi parece que ahora estamos tan mal o peor que cuando existía ETA. Estoy con Jesús Egiguren cuando le preguntan sobre el hecho de que no hay petición de perdón por parte de ETA o esta apela al conflicto, responde que le “trae sin cuidado”. Como Jesús, pienso que a ETA “se le ha pedido que se disuelva y que entregue las armas, y parece que ha entregado las armas y se ha disuelto”.

A partir de ahí es necesario interiorizar que estamos en otro momento de la historia y toca preguntarse ¿ahora qué? Y la respuesta no puede ser otra que construir entre todas y todos una democracia para todas y todos, sin exclusiones.

Posiblemente habrá a quien le dé vértigo enfrentarse a esta nueva realidad, pero no queda otra que afrontarla, con serenidad unos y con no tanta otros, como en el pasado reciente.

También como Egiguren, pienso que “la sociedad vasca ya está reconciliada” y “la convivencia es relativamente ejemplar”. En cualquier caso es necesario profundizar en ambos procesos y no entorpecerlos.

No podemos olvidar que en una sociedad avanzada, el respeto mutuo debe ser un pilar básico de convivencia, de una sociedad cuyos miembros apuesten y se comprometan a construir, sin exclusiones, una colectividad que acoja, defienda y respete a todos y cada uno de sus miembros.

Digo todo esto desde la legitimidad de quien fue sopapeado por el franquismo en su juventud y objetivo de primera fila del terrorismo en su madurez. Ése es mi caso.

ETA ha desaparecido, ya no volverá a matar. Pero no puedo evitar sentir una descomunal tristeza por todas las familias que echan de menos a sus muertos. Precisamente por todos ellos, tenemos que conseguirlo. Es la práctica de la tolerancia, la que lleva consigo la posibilidad de la convivencia.

Sobran los agoreros. No permitamos que nadie nos enturbie el agua cristalina del momento y sobre todo, desde la tolerancia, demos una oportunidad a la convivencia. Seamos generosos y acogedores en el proceso, una convivencia duradera;así como exigentes y ambiciosos con el resultado, una democracia sin exclusiones.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Álava se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

    Más sobre ¡Qué mundo!

    ir a ¡Qué mundo! »

    • Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 Vitoria - Gasteiz
    • Tel 945 163 100, Fax Administración 945 154 344, Fax Redacción 945 154 346

    • Oficina Comercial: Calle Portal del Rey 24 (Esquina calle Paz), Tel 945 201000, oficinacomercial@noticiasdealava.eus