Diario de AlavaDiario de Noticias de Alava. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Alava
Madrilgo Gortetik

Mala pinta

Cifuentes se enroca en su credibilidad herida, mientras el bloqueo catalán dificulta que Rajoy salve sus presupuestos

Juan Mari Gastaca - Viernes, 30 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:04h

Galería Noticia

Para viacrucis político, el de Cristina Cifuentes. Y para bochorno personal, el suyo. La aguerrida y ambiciosa presidenta de la Comunidad de Madrid siente -con motivo- su credibilidad herida y por eso se atrinchera en el horrible plasma como hacía Mariano Rajoy en tiempos del diluvio de Luis Bárcenas para regatear así incómodas preguntas sobre su ilocalizable master. Su suerte estaría decidida si se aplicara el principio ético más elemental a las fundadas denuncias publicadas, pero aquí son otras reglas, hay en juego otros intereses. La defenestración de Cifuentes, el látigo auténtico de un PP madrileño corrupto, sacudiría cimientos económicos y políticos de tal magnitud que resulta mucho más barato cubrirse con un manto de vergüenza frente al vendaval que seguirá azotando. Pero el árbol empieza a torcerse demasiado, tanto que hace enmudecer al presidente del Gobierno, sumamente preocupado por la mala pinta que ensombrece el futuro, hasta ayer halagüeño, de una de sus personas más leales cuando fue necesario sacudirse de rivales incómodos como Esperanza Aguirre y su séquito.

La continuidad de Cifuentes será una pesadilla demasiado incómoda en el tortuoso camino que le aguarda, sobre todo en los dos próximos meses, a un Rajoy menos fuerte que nunca. El dudoso rendimiento universitario de la presidenta madrileña, despellejado en cada tertulia, coincide fatalmente en el tiempo con el desquiciante bloqueo catalán y la incredulidad de los pensionistas sobre una mejora de sus prestaciones asociada a unos Presupuestos imposibles de aprobar ahora mismo. Ante semejante panorama, y pendientes de que Ciudadanos supere el miedo escénico de una moción de censura en Madrid, la próxima Convención Nacional del PP en Sevilla puede quedarse en papel mojado más allá de los esfuerzos por ensalzar el crecimiento económico conseguido y la apuesta constitucional para garantizar la unidad de la patria.

El desconcierto se antoja una epidemia ante semejante inestabilidad política. En el bloque independentista catalán, por ejemplo, lo empiezan a padecer como lo demuestran ciertos guiños de desmarque. A ERC, de hecho, le entró la flojera cuando la sala de máquinas del soberanismo rescató en el Parlament -¡qué distinto es ser alcalde a presidente de una Cámara legislativa en tiempos de turbulencias!- la opción estrambótica del detenido Carles Puigdemont como alternativa de gobierno. La judicialización está causando estragos en la acción política y en la inoculación de un poderoso sentimiento de rechazo transversal. De paso, favorece la radicalidad de la CUP y sus terminales callejeras hasta el límite de comprometer la estrategia de las fuerzas mayoritarias soberanistas, cuando más se echa en falta una buena dosis de sensatez y pragmatismo. En este contexto, el callejón institucional en Catalunya también tiene mala pinta justo cuando empieza la marcha atrás de un calendario que amenaza con nuevas elecciones que nadie quiere ni la sensatez precisa.

El enrevesado jeroglífico catalán deja a Rajoy sin Presupuestos y él bien lo sabe porque la aplicación del artículo 155 aparta definitivamente al PNV del camino de una negociación que, sin embargo, no debería resultar complicada si se restablecieran unas condiciones democráticas plenas. Es verdad que la teatralidad de Albert Rivera para convertirse en fugaz hombre de Estado con el anuncio de la subida de las pensiones en su apoyo a las Cuentas añade presión a los nacionalistas vascos, pero esta maniobra estaba descontada. El PP tampoco cejará en el acercamiento aunque lo deberá hacer con más tiento que el exhibido en la torpe cuestión del sueldo de los funcionarios vascos. Así continuarán sin desmayo sus voceros políticos y mediáticos durante las próximas siete semanas aunque el desenlace se antoja desalentador con la previsible devolución de los Presupuestos. Bien es verdad que la prórroga presupuestaria tampoco supondrá un drama para los cálculos de Rajoy, aunque la fotografía de la derrota parlamentaria siempre escuece por su significación poco alentadora. Como consuelo, el presidente siempre tendrá a mano recurrir al fácil argumento de que solo su partido y Ciudadanos han querido dar una solución a las sólidas reivindicaciones de los incansables pensionistas.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Álava se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

Más sobre ¡Qué mundo!

ir a ¡Qué mundo! »

  • Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 Vitoria - Gasteiz
  • Tel 945 163 100, Fax Administración 945 154 344, Fax Redacción 945 154 346

  • Oficina Comercial: Calle Portal del Rey 24 (Esquina calle Paz), Tel 945 201000, oficinacomercial@noticiasdealava.eus