Diario de AlavaDiario de Noticias de Alava. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Alava

Pyongyang responde con retórica bélica a las condiciones puestas por Trump

Moon Jae-in, el equilibrista que ha ayudado a que Pyongyang salga del redil, trata de mantener a EEUU en el diálogo

Domingo, 11 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:04h

El presidente surcoreano, Moon Jae-in, ha utilizado los Juegos Olímpicos de invierno para lograr pasar de la amenza de guerra nuclear a un escenario de distensión.

El presidente surcoreano, Moon Jae-in.

Galería Noticia

El presidente surcoreano, Moon Jae-in, ha utilizado los Juegos Olímpicos de invierno para lograr pasar de la amenza de guerra nuclear a un escenario de distensión.

Seúl- Tras el amago de Washington con que Donald Trump no iría a la reunión con Kim Jong-un si no cumple alguna condición de última hora, Corea del Norte no quiere quedar como el débil y mantuvo ayer su tradicional retórica bélica contra EEUU en medios oficiales, pese a la invitación de Kim Jong-un para celebrar una cumbre con Donald Trump, un hecho que hasta ahora ningún medio estatal ha mencionado. El principal diario norcoreano, el Rodong Sinmun, incluía ayer un editorial que carga contra los últimos paquetes de sanciones estadounidenses y en el que se asegura que el país asiático no se doblegará a la presión impuesta por Washington. “No dejaremos que los estadounidenses determinen la diferencia entre el bien y el mal según los dictados de su líder y que pisoteen la verdad y la justicia”, afirma el texto.

El editorial también considera que las últimas sanciones que Washington anunció el pasado 7 de marzo contra el régimen por considerar que utilizó armas químicas para asesinar en 2017 a Kim Jong-nam, hermano de Kim Jong-un, son una medida “muy peligrosa” que “puede provocar una guerra”.

El texto concluye afirmando que Pyongyang no se postrará ante “el poder militar, las sanciones o los bloqueos” de Washington.

Ningún medio norcoreano ha informado hasta el momento del anuncio realizado el jueves por la delegación surcoreana que se reunió con el propio Kim Jong-un en Pyongyang esta misma semana y que informó de que el líder norcoreano ha ofrecido al presidente de EEUU, Donald Trump, celebrar una cumbre sobre desnuclearización. Aunque Trump aceptó la oferta casi de inmediato para celebrar una reunión en mayo, este viernes la Casa Blanca quiso rebajar el tono y aseguró que no habrá cumbre a no ser que Washington vea antes “acciones concretas” de Pyongyang que prueben su voluntad sincera de abandonar las armas nucleares.

la primera vezDe producirse el encuentro, sería la primera vez que los líderes de Corea del Norte y EEUU se reúnen tras casi 70 años de confrontación iniciados con la Guerra de Corea (1950-1953) y de 25 años de negociaciones fallidas y tensiones a cuenta del programa nuclear del régimen.

En medio de ambos líderes enfrentados, el presidente surcoreano, Moon Jae-in, ha sido clave a la hora de facilitar los actuales progresos diplomáticos con Corea del Norte, sorteando en el camino la presión de diversos sectores con importantes dosis de paciencia y discreción, según los analistas. El peso de Moon en el proceso de deshielo nuclear ha quedado patente en el hecho de que el presidente de EEUU, Donald Trump, conocido por su afán de protagonismo, haya preferido que fuera Corea del Sur el que diera el histórico anuncio de su encuentro con el líder norcoreano, Kim Jong-un, en vez de hacerlo él mismo.

Moon llegó al poder en mayo de 2017, tras unas elecciones adelantadas por el escándalo de corrupción de la expresidenta Park Geun-hye y anunció enseguida una política de doble vía para lidiar con Pyongyang, sumido en pleno frenesí de pruebas armamentísticas y de intercambio de amenazas con Trump.

Por un lado era partidario de mantener la política de sanciones consensuada con EEUU y buena parte de la comunidad internacional y por otro, de impulsar el acercamiento con el país vecino con la idea de que la mejora de relaciones intercoreanas era indispensable para avanzar hacia la desnuclearización. Independientemente de que esto último despertara cierto recelo en Washington y enojara al espectro conservador surcoreano, que lo tachó de iluso, Moon quiso usar desde el principio los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Corea del Sur como escenario para articular esa aproximación.

De la guerra, al encuentro“Hace solo dos meses nos estábamos preguntando si habría guerra y ahora vemos un montón de progreso gracias a los esfuerzos proactivos de Moon a la hora de mediar”, explicó Chang-hee Nam, profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Inha de Incheon (al oeste de Seúl).

Esa capacidad a la hora de “mediar” es destacada por muchos analistas tras ver los buenos frutos que ha dado el intercambio de emisarios entre Norte y Sur con el trasfondo de los Juegos y que han impulsado de nuevo la tasa de aprobación del presidente surcoreano por encima del 70%. “Las conversaciones entre los dos países desde luego han ayudado, porque hablar es siempre mejor que no hacerlo, y en este sentido Moon ha sido persistente y paciente pese a las críticas que lo han tachado de complaciente (con el régimen)”, añade Chang.

Kim Jung-chull, del Instituto de Estudios para la Paz y la Unificación de la Universidad Nacional de Seúl, cree que, además del empuje de Moon, el actual aperturismo norcoreano viene dado por varios factores, entre ellos el efecto de las duras sanciones, que ahora incluyen a Pekín, principal socio comercial del régimen.

Por ello, cree que “el rol de Corea del Sur como moderador está siendo especialmente visible, dado que Corea del Norte desconfía ahora más de China” y que Moon ha sabido llenar bien el hueco que ha dejado el gigante asiático, que actuó como árbitro principal durante las fracasadas negociaciones a seis bandas de la pasada década. Todos los expertos consultados coinciden además en el otro factor que ha empujado a Pyongyang a la arena diplomática: tras un año de continuos ensayos de armas, el régimen considera que cuenta con un verdadero elemento disuasorio con el que negociar con Washington y poder garantizar su supervivencia.

“Si la Administración Trump sigue insistiendo en sus exigencias de que Corea del Norte dé pruebas claras de su desnuclearización como condición previa a negociar, hay muchas posibilidades de que Washington termine rechazando propuestas”, considera Kevin Gray, experto en relaciones internacionales en Asia oriental de la Universidad de Sussex. “El gran reto para Moon va a ser mantener a bordo a EEUU para aprovechar la oportunidad que se ha presentado”, añadió. - Efe

suspende sus actos

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Álava se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

    Más sobre ¡Qué mundo!

    ir a ¡Qué mundo! »

    • Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 Vitoria - Gasteiz
    • Tel 945 163 100, Fax Administración 945 154 344, Fax Redacción 945 154 346

    • Oficina Comercial: Calle Portal del Rey 24 (Esquina calle Paz), Tel 945 201000, oficinacomercial@noticiasdealava.eus