Diario de AlavaDiario de Noticias de Alava. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Alava
Las pensiones de las mujeres en Euskadi son un 46% inferiores

El mercado laboral femenino es un 25% más precario

Las trabajadoras vascas solicitan el 93% de las excedencias por el cuidado de hijos
Las pensiones de las mujeres en Euskadi son un 46% inferiores

Begoña Martín - Miércoles, 7 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:04h

Trabajadoras de las cocinas del CHN emplatando ayer las bandejas de meriendas y cenas.

Trabajadoras de las cocinas del CHN emplatando ayer las bandejas de meriendas y cenas. (Foto: Patxi Cascante)

Galería Noticia

Trabajadoras de las cocinas del CHN emplatando ayer las bandejas de meriendas y cenas.

gasteiz- El mercado laboral femenino es más precario. Las mujeres reciben salarios más bajos y siguen asumiendo prácticamente en solitario las responsabilidades familiares. En el caso de Euskadi, las trabajadoras cobran 7.500 euros menos al año que los hombres, según la última encuesta del INE de estructura salarial de 2016. No es porque las empresas y las administraciones paguen sueldos base diferentes a sus trabajadores en función del sexo. Lo que sucede es que trabajos de igual valor y con iguales responsabilidades no son retribuidos de la misma forma, es decir, se premian unas categorías u ocupaciones por encima de otras a través, por ejemplo, de complementos salariales.

Según los informes de los sindicatos LAB y CNT y del Instituto Vasco de la Mujer-Emakunde basados en datos del INE de 2016, mientras que el sueldo medio anual en Euskadi alcanza los 31.271 euros en el caso de los hombres, las mujeres perciben 23.782 euros, lo que supone que el salario medio anual femenino representa el 75% del masculino.

Si las trabajadoras vascas cobran un 25% menos de media, las diferencias son más notables en servicios, el sector que emplea al mayor número de mujeres. Actualmente, las ocupaciones menos remuneradas son, según el INE, los trabajadores no cualificados en servicios (excepto transportes), los trabajadores de restauración y comercio y los trabajadores de los servicios de salud y el cuidado de personas, precisamente los ámbitos laborales que están más feminizados hoy en día.

En igualdad de condiciones académicas y al inicio de las carreras profesionales, la brecha salarial apenas existe, pero a partir de los 30 años, cuando la mujer decide ser madre, en muchos casos son ellas las que orientan su carrera profesional a “ocupaciones compatibles con las cargas familiares”, tal y como explican los sindicatos. Esa situación hace que la trabajadora pueda mantener el salario base, pero pierde los pluses relacionados con horarios y con una mayor dedicación, y ya no los vuelve a recuperar.

TRABAJO A TIEMPO PARCIALEn la mayoría de las empresas un hombre y una mujer con igual cargo y con responsabilidades similares cobran lo mismo;lo contrario sería ilegal. Pero son las desigualdades estructurales las que amplían la brecha salarial, debido por ejemplo a los trabajos a tiempo parcial con sueldos más bajos. El tipo de jornada laboral, de contrato y los complementos salariales son decisivos a la hora de establecer las diferencias salariales.

En este aspecto, desde Emakunde explican que en muchas ocasiones las mujeres tienen que aceptar ocupaciones de “mayor flexibilidad laboral” para equilibrar las necesidades de trabajo y la familia, lo que contribuye a que exista una representación excesiva de las mujeres en trabajos de tiempo parcial, y que la mujer esté más castigada por la temporalidad. En la Comunidad Autónoma Vasca, más del 80% del trabajo a tiempo parcial es desarrollado por las mujeres. En España, en 2016, un 27% de las mujeres de entre 25 y 54 años empleadas y con un hijo trabajaban a tiempo parcial. Entre los hombres en idéntica situación, eran solamente el 5,7%. Ellas, por tanto, multiplican por cuatro el porcentaje de su representación en el trabajo a tiempo parcial.

Con lo que respecta a la distribución salarial la desigualdad entre sexos es apreciable, según datos del INE. En el año 2015, el 18,2% de las mujeres tuvo ingresos salariales menores o iguales que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), frente al 7,4% de los hombres. En el caso de los salarios más elevados, el 9,8% de los hombres presentó unos salarios cinco veces o más superiores al SMI, frente al 5% de las mujeres.

un 46% menos de jubilaciónEstas diferencias son algunas de las expresiones más claras de la discriminación que padece el colectivo femenino en el mundo laboral, aunque no las únicas. Cobrar menos por hacer el mismo trabajo es discriminatorio, pero además este hecho acarrea consecuencias a la hora de calcular las pensiones. Las mujeres de Euskadi que abandonan el mercado de trabajo perciben unas pensiones que son un 46% inferiores a las de los hombres. Según las cifras del INE de 2016 que ha recogido Emakunde, las mujeres reciben de media 821 euros al mes frente a los 1.507 euros de media que asciende la jubilación de los hombres en Euskadi. A la hora de retirarse, las mujeres se ven penalizadas como consecuencia de jornadas a tiempo parcial, una mayor temporalidad, excedencias y reducciones para el cuidado de hijos.

Y es que los cuidados familiares siguen siendo responsabilidad de las mujeres. Si en 2005 las trabajadoras vascas solicitaron el 96% de las excedencias por el cuidado de hijos en Euskadi, ahora la cifra se ha “reducido” al 93%. Significa que en 9 de cada 10 casos las excedencias por cuidados son solicitadas por mujeres que deciden aparcar su carrera laboral para atender estas cuestiones familiares.

Se trata de un derecho regulado en el Estatuto de los trabajadores que permite a cualquier trabajador, ya sea hombre o mujer, dejar de trabajar durante un periodo de tiempo, durante el cual la empresa deja de pagar y cotizar por esta persona. Del mismo modo, cuando alguien tiene que dejar a un lado su profesión para poder desempañar los cuidados de algún familiar enfermo, vuelve a ser la mujer la que se ocupa de esta tarea, lo que condiciona el tipo de jornada y las posibilidades de promoción, o incluso termina alejando a las mujeres del empleo, con consecuencias salariales. En Euskadi, son las mujeres las que en el 83% de los casos han pedido la excedencia.

formaciónLos sindicatos desmontan algunas de las razones que tradicionalmente se han ofrecido para tratar de explicar las diferencias de sueldos entre hombres y mujeres. Por ejemplo, la formación. Hoy en día, las mujeres son mayoría en los niveles educativos más altos, y por lo tanto, la tesis de que la brecha se debe a su menor formación ya no tiene vigor. De hecho, desde UGT constatan que las diferencias se producen en todos los niveles educativos, es más, a más formación, más discriminación salarial. A nivel estatal, para alcanzar las retribuciones de un hombre sin estudios, una mujer debe tener un grado de FP o ser diplomada universitaria. Y para percibir un salario equivalente al de una mujer licenciada, un hombre accede a similares retribuciones con un grado de FP, ya que las mujeres licenciadas, ingenieras o doctoras están muy lejos de alcanzar el salario de un hombre diplomado.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Álava se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

    Más sobre ¡Qué mundo!

    ir a ¡Qué mundo! »

    • Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 Vitoria - Gasteiz
    • Tel 945 163 100, Fax Administración 945 154 344, Fax Redacción 945 154 346

    • Oficina Comercial: Calle Portal del Rey 24 (Esquina calle Paz), Tel 945 201000, oficinacomercial@noticiasdealava.eus