Diario de AlavaDiario de Noticias de Alava. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Alava

Laguardia

Martes, 6 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:04h

Víctor Laguardia celebra junto a Manu y Ely el que ha sido, de momento, su único gol en la presente temporada ante el Levante.

Víctor Laguardia celebra junto a Manu y Ely el que ha sido, de momento, su único gol en la presente temporada ante el Levante. (Foto: Alex Larretxi)

Galería Noticia

Víctor Laguardia celebra junto a Manu y Ely el que ha sido, de momento, su único gol en la presente temporada ante el Levante.

Hay goles que tienen la capacidad de condensar la calidad de un jugador y exponerla para las generaciones venideras. Otros son el contenedor que por sí solo sirve para explicar la naturaleza de su autor y entender una carrera. Algunos anuncian por sí solos la personalidad de su protagonista. La volea de Zidane en Glasgow es probablemente el momento más icónico de la historia moderna del fútbol de clubes. En cada frame se aprecia todo lo que convirtió al francés en un futbolista irrepetible. La plasticidad, el movimiento coreográfico, la armonía mecánica. Todo lo que era Zidane converge en ese gol. El eslalon de Maradona contra los ingleses también aglutina lo que fue Diego. Esa arrancada por el carril del ocho hasta la portería es todo lo que fue Maradona. La gambeta, el exceso, la exuberancia desbocada. Lo mismo que hacía en Villa Fiorito llevado al mayor escenario del fútbol: la Copa del Mundo. Ese gol explica la grandeza y a la vez miseria del diez: Maradona solo puede ser Maradona. Los goles que parece que se meten con el alma suelen estar reservados a centrales. El de Puyol contra Alemania fue la esencia del jugador catalán en estado puro. En ese salto estaban todos y cada uno de los obstáculos que derribó en su camino a tener una brillante carrera que algunos creían improbable en sus comienzos. El gol de Laguardia contra el Levante se puede adscribir perfectamente a esa clase de tantos que ilustran la personalidad de su autor. En ese carrera para encontrar el centro de Ibai hubo la misma determinación que la de Puyol buscando el centro de Hernández. Víctor Laguardia es un jugador que ya está en la historia del Alavés. El central ha crecido a la par del equipo en las cuatro temporadas que lleva hasta convertirse en uno de los defensores más fiables de toda la categoría. La trayectoria del aragonés ha ido de superar obstáculos, despejar dudas y refrendar lo conseguido. Pronto quedó claro que era uno de los mejores centrales de Segunda, pero el ascenso arrojó la incógnita de si iba a ser capaz de trasladar su dominio al siguiente nivel. Para el regreso a Primera el Alavés fichó jugadores experimentados como Feddal y Alexis y en invierno añadió al prometedor Ely. Sobrepuesto a toda la competencia interna inicial, esta temporada también ha sido más fuerte que una delicada lesión de rodilla. Yo era muy escéptico sobre su rendimiento este curso dada la naturaleza del problema, pero la bendita realidad es que ha vuelto como si nunca se hubiera ido. Su retorno al centro de la zaga ha coincidido con la recuperación del Alavés y su incidencia ha sido clave también para mejorar el rendimiento de Ely, huérfano hasta entonces de un socio con jerarquía para mandar en el centro de la defensa. También era un equipo distinto (un desastre básicamente), pero el brasileño sin Laguardia parecía más parte del problema que de la solución. Su maridaje con el aragonés resulta en una de las duplas más fiables del campeonato. Es muy común que un central joven necesite la presencia de un cacique veterano para ofrecer sus mejores prestaciones. Más para un jugador que acaba de cruzar la frontera de los 30 partidos en las grandes ligas. Más allá del central notable, prodigioso a nivel de concentración, inexpugnable por alto, con buena colocación e instinto y timming perfecto para el despeje, Laguardia es un perfecto depositario de los valores del alavesismo. Un gran líder, un buen compañero, un trabajador incansable y un tipo legal que se ha ganado el respeto de sus compañeros, del mundo del fútbol y de los aficionados con un sacrificio solo comparable a su gran talento y condiciones para el oficio de marcador central. Cuando todavía jugaba en Segunda División, en la temporada de Bordalás, el genial Paco Criado se atrevió a asegurar en Twitter que ya en ese momento era de los mejores seleccionables por España en una posición, la de central, más yerma de producción que la aparentemente inabarcable factoría de centrocampistas o delanteros. Quien más quien menos se echó las manos a la cabeza ante la afirmación de Paco en aquel momento, pero más de dos años después ha cobrado mucho sentido. Más allá de Ramos, Piqué y Nacho (Azpilicueta juega en un sistema diferente), no hay centrales españoles claramente superiores a Laguardia. Junto a los nombres de los Bartra, Iñigo Martínez o Albiol debería estar el del central del Alavés. Solo hay una característica en la estos defensores mejoran a Laguardia y no hablo de la salida de balón precisamente. Es la prensa que tienen.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Álava se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

    Más sobre ¡Qué mundo!

    ir a ¡Qué mundo! »

    • Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 Vitoria - Gasteiz
    • Tel 945 163 100, Fax Administración 945 154 344, Fax Redacción 945 154 346

    • Oficina Comercial: Calle Portal del Rey 24 (Esquina calle Paz), Tel 945 201000, oficinacomercial@noticiasdealava.eus